E D I T O R I A L
Este es un
sitio dedicado a quienes sufrimos de alguna discapacidad o estamos en ese duelo por haber perdido
alguna extremidad de nuestro cuerpo físico,
y deseamos compartir experiencias para aprender o para enseñar cómo no
amilanarnos ante este cambio radical de vida, recuperar nuestra autoestima
y volar de nuevo.
También esta
dedicado a padres, Hijos, cónyuges, hermanos, familiares, amigos, etc. Porque
ellos también sufren y acompañan en el duelo.
Cuantos padres
o madres vemos con su dolor en sus rostros rodar por los pasillos de
hospitales, clínicas o en la calle, arrastrando una pesada cruz porque su hijo
o su hija después de una dura enfermedad o de un” absurdo” accidente le fueron
amputados algunos de sus miembros, quedaron parapléjicos o cuadriplégicos?
Tantas esposas
o esposos confundidos y resentidos con la vida por tocarles tan dura prueba del
destino con cambios tan radicales de vida. Esos planes que la pareja tenía ahora se cancelan. Talvez uno de ellos pregunte: por qué a
mi? No es mi responsabilidad, es tu
karma! Quédate con tu dolor, ese es tu destino no el mío. Mis deseos y mis
aspiraciones no pueden morir aquí, podría
ser la sentencia de un cónyuge.
O talvez piense y diga: no te angusties, mi amor, tu
karma es mi karma, tu destino es mi destino, ambos escogimos con amor recorrer
este camino juntos sin importar las dificultades. No te angusties soy el ángel que Dios escogió
para auxiliarte para cuando esto te sucediera, y lo cumplo con alegría y sin protestar.
Frente a un
trance como el de una amputación o
al de una discapacidad física sin importar su
magnitud ni cual haya sido la causa, pareciera como que el mundo se acabara para nosotros, como que nos hemos
convertido en el lastre de nuestro grupo familiar, el de nuestros amigos y el
de la misma sociedad que compartimos.
Qué fardo tan
pesado a nuestras espaldas, qué cruz tan grande debemos arrastrar, que tristeza
tan inmanejable, qué pena tan enorme convertirnos en carga para nuestra familia, es lo menos que se siente en
estas situaciones.
Habrá talvez
una explicación en algún lugar del por qué o del para qué tenemos que atravesar
tan duros trances en la vida?
Quien se abrogó
el derecho de cercenar de tajo mis ilusiones, mis fantasías, mi futuro, mi
alegría, mi derecho a caminar, a correr, a mirar, a oír, a danzar, a volar como
las aves, a nadar como los peces, a
tocar, a agarrar, a abrazar, a besar, a oler, a degustar, a escribir, a cantar,
a hablar?
Por qué Dios,
si cuando todo marchaba tan bien, cuando estaba completo y sano, al ir a la cama
siempre te pedía que cuidara mis sueños, te pedía que cuidara mis pasos, que no
permitieras que nada me dañara a mi y a mi familia? .Cuando despertaba siempre
te daba las gracias por el nuevo amanecer que me regalaba. Donde estabas Dios cuando me ocurrió este duro golpe en mi
vida?. Por qué no me diste una señal para evitarlo?, acaso tu, Padre, no quieres lo mejor para tu hijo?
Por que me quitas con dolor lo que con amor me diste?
Como presentarme ante ti incompleto y en este estado, cuando a tu lado tu me llames?
Reflexiones y preguntas que seguramente todos nos
hacemos cuando algo tan terrible llega a
nuestras vidas y lo más posible es que ninguno estamos preparados para
eso.
Estoy convencido que las respuestas a todo cuanto nos
pasa y nos causa dolor están en nuestro ser interno. En esa chispa divina que
yace en nuestro interior. Dios no interviene en esto, El siempre esta con
nosotros en amor.
Si nuestra conciencia esta dormida por el
desconocimiento o la ignorancia de nuestra propia esencia, no lo percibimos.
Talvez tengamos que ser duramente estrujados para
despertar y ver la realidad.
Ahora lloramos y sufrimos y nos vamos detrás de lo que
perdimos y no apreciamos o valorizamos lo que nos quedo después de una
“tragedia”
Cuántos de nosotros nos amilanamos y sufrimos todos
los días porque perdimos una mano y todos los días nos amargamos por la mano
perdida, y así pasan los días, los meses y los años, la mano ya no vuelve. De
que sirve llorar sobre la leche derramada?
Si perdiste una mano, por qué te vas con ella? Dale
gracias a Dios que tienes la otra, perdiste las dos manos? Dale gracias a Dios que tienes los brazos o
parte de ellos. Perdiste hasta los brazos? Dale gracias a Dios que tienes los
pies. Perdiste, las manos y los pies? Dale gracias a Dios que tienes tus ojos
para ver, tu boca para hablar y para comer, tu cerebro para pensar….tienes la
vida, tienes otra oportunidad!
Preocupémonos ahora por sacarle provecho a lo que no hemos perdido, lo que se fue se
fue. No te preocupes por como te ven los demás. Los demás te ven como tú quieres. Preocúpate
por aprender de la situación, por encontrarle una razón, por aceptarte tal cual
eres y quien eres.
Dicen que detrás de un mal o de una tragedia
hay un bien oculto, busquémoslo!
Cuantas
personas tienen sus brazos, sus manos, sus piernas, sus pies y todo lo demás
pero no sirven, no funcionan. O han
perdido alguno o algunos miembros de su cuerpo, o han nacido sin algunos de
ellos, sin embargo se aferran a la vida sin renegar, con fe, siguen adelante,
aprenden de lo que les sucede y hoy nos dan ejemplo de vida y superación.
En estas circunstancias es bueno el apoyo mutuo, la
familia, los amigos, a donde recurrir en busca de información, de ayuda, etc.
No es bueno estar solo o aislado. Es bueno echar mano a lo que se dice que “cuando
dos o más personas se unen, las dificultades se dividen y las fuerzas se
multiplican”.
Es el propósito de este sitio, brindar información, apoyo mutuo, aunque no en lo económico, pero si un sitio
para que participemos compartiendo nuestro dolor, nuestra tristeza y nuestra
amargura para reciclarla y transformarla en alegría, en razones de vida, en puntos de apoyo, en despejar caminos por donde
transitar con una cruz mas liviana o con un equipaje mas ligero. Aprender a
amarnos un poco más y a valorar mejor el sentido de la vida.
Vincúlate, tu aporte es tu sabiduría, tu experiencia,
tu amor por la vida, tu amor por el prójimo; cada uno de nosotros somos como el reflejo en un espejo de otros, al fin
y al cabo todos estamos en la misma escuela solo que en distintos niveles, cada
uno tenemos algo que aprender y algo que enseñar.
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